Francisco Javier Carod Artal. javier@bsb.sarah.br
Servicio de Neurología. Red Sarah de Hospitales del Aparato Locomotor.
Hospital Sarah-Brasilia. DF. Brasil.
Caso clínico.
Se describe el caso de un paciente varón de 43 años de edad, que consultó en nuestra Policlínica por un síndrome de parestesias y adormecimiento en la cara anterior de los muslos, región lateral de las piernas y superficie plantar de ambos pies de diez meses de evolución, en ausencia de síntomas motores, como atrofia o debilidad, esfinterianos o disfunción eréctil. El cuadro clínico se inició con sensación de adormecimiento en los pies, simétrica, y en los días posterior fue ascendiendo hasta la parte más proximal de los muslos. Entre sus hábitos destacaba ser fumador de medio paquete al día . En la exploración general el paciente no relataba quejas cardiovasculares, respiratorias, génitourinarias ni gastrointestinales. En la exploración neurológica los pares craneanos y la campimetría eran normales. La fuerza, tono muscular, reflejos miotáticos, la sensibilidad táctil superficial, palestésica y artrocinética, la coordinación y la marcha eran asimismo normales. La sintomatología parestésica era bilateral y simétrica y afectaba a cara anterior de muslos, piernas y región plantar de ambos pies, iniciándose en L1.
Pruebas complementarias:
Las pruebas de función renal y hepática, glicemia, colesterol, iones, hemograma, VGS, sedimento urinario, pruebas de actividad reumática, autoanticuerpos y serología para VIH y lúes fueron todos normales o negativos. El paciente realizó una intradermoreacción para schistosoma mansoni que fue negativa, así como una punción lumbar que mostró un LCR normal con glicorraquia, proteinorraquia y células dentro de la normalidad. Las serologías para VIH, lúes, cisticercosis y schistosomiasis en LCR fueron asimismo negativas. Dado que tenía antecedentes de una inmunofluorescencia positiva a schistosoma en sangre al inicio de los síntomas, fue repetida tanto en sangre como en LCR y fue negativa. Inclusive fue realizada una biopsia rectal para descubrir huevos de schistosoma y una tomografía abdominal , que fueron normales. - El electroneurograma reveló a la estimulación del nervio peroneal profundo izquierdo una onda F prolongada en miembros inferiores, y el EMG mostró unas unidades motoras con amplitud y duración aumentadas en músculo tibial anterior bilateralmente y en gastrocnemio derecho. - La resonancia magnética de columna lumbosacra mostró una lesión intradural en cauda equina, con aspecto de granuloma o de lesión tumoral. Las secuencias T1-sagital revelaban una lesión redondeada isointensa en relación a la médula que, tras la inyección de gadolinio, configuraban una lesión anular con intensa captación de contraste, con un área hipointensa central. Esta lesión medía 0,8 cm x 0,8 cm, localizándose adyacente a la raíz, a la altura de L2 ( imágenes 1 y 2 ).
Figura-1
Figura-2
Evolución:
El paciente ha sido seguido durante seis meses, y sigue presentando quejas de adormecimiento y parestesias en las áreas anteriormente descritas. Se sometió a una nueva resonancia lumbosacra con tres meses de diferencia con respecto a la anterior, que mostró la lesión con las mismas características radiológicas y de volumen que la anterior. Al año de inicio de los síntomas realizó un estudio urodinámico que evidenció una vejiga flácida.
Discusión:
El paciente presenta un síndrome sensitivo en extremidades inferiores, de cauda equina, debida a una lesión intradural con aspecto de parasitaria o tumoral. Dentro de la hipótesis parasitaria, podría tratarse de una forma racemosa de cisticercosis o de un granuloma por Schistosoma mansoni. La baja sensibilidad de las pruebas serológicas no permiten descartar esta hipótesis, aun cuando las determinaciones para cisticerco y para Schistosoma en LCR fueron negativas, y el LCR no presentaba eosinofilia ni otras anomalías La hipótesis neoplásica apunta hacia un tumor de lento crecimiento, de cauda equina, entre los que podrían citarse el neurinoma ( inclusive las formas cavitadas con necrosis central ) y el schwannoma, y el neurofibroma como más frecuentes. Con menor frecuencia podría deberse a un ependimoma de cauda equina o a un meningioma de raíz ( excepcional ). Dado que la sintomatología permanece estable, el paciente optó por un tratamiento conservador, a la espera de realizar una nueva resonancia lumbosacra en cuatro a seis meses.
Las imágenes están bajo el copyright de su autor. Puedes almacenarlas para uso personal. Para cualquier otro uso póngase en contacto con su autor.
Volver al índice de casos