Primer Congreso Virtual Iberoamericano de Neurología  Barra de Navegación

CONFERENCIA DEL AREA INTERNET Y NEUROLOGIA

 

Internet en la Investigación Científica

Larry A. Porres, MPH.
School of Public Health. University of South Carolina. USA.

Carlos Rioja Alcubilla.
Jefe del Area de Comunicaciones del CPD de la Universidad de Burgos

 

El suplemento dominical de varios periódicos españoles publicaba el 13 de Septiembre pasado una entrevista con el actor Tom Hanks , de quien todos dicen que ganará su tercer Oscar al mejor protagonista, por su actuación en "Salvar al Soldado Ryan". El periodista le preguntó: "¿Qué le parece Internet?". Su respuesta fué "Una pérdida de tiempo" Y pasaron a otra pregunta, sin mas aclaraciones.

Aun no se ha estrenado esa película en paises como España o Alemania, pero en los EEUU esta haciendo furor. Nos podemos preguntar ¿su calidad artística es la misma que su capacidad de valorar Internet? En caso afirmativo, la situación es inquietante, ya que son muchas las Universidades, centros de Investigación, centros oficiales, escuelas, etc. que disponen de conexión potente y permanente. En los Estados Unidos todas las universidades, bibliotecas publicas y la mayoria de los colegios estan equipados con salas de ordenadores conectados a Internet. El acceso es libre tanto para el investigador como para los alumnos. ¿Será todo esto una pérdida de tiempo?.

A tenor de los costos derivados de ello, los gestores de los fondos de la investigación no lo han juzgado así en ningún pais del mundo, con exception de aquellos pocos del llamado tercer mundo que aun no disponen de acceso a Internet. Pero este argumento, con ser contante y sonante no satisfacería las mentes mas exigentes, asi que lo miraremos desde un punto de vista global y por supuesto, consultando vía Internet las bases de datos bibliográficas.

El Internet es la nueva frontera de las telecomunicaciones, particularmente por lo que se refiere a la Ciencia, y especialmente a la Medicina. Los precursores de Internet fueron unas redes en USA y países del Oeste de Europa establecidas en la década de los 60. El proceso comenzó con ARPANET, red de comunicaciones a larga distancia, con funciones militares entre ordenadores del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. En los años 80, fue sustituída por NSFNET, una serie de redes creadas por la National Science Foundation, que estableció las bases actuales de la estructura de Internet.

A finales de 1997, se contaban en Internet mas de 20 millones de servidores diseminados por casi todo el mundo, cifra que crece de año en año debido al abaratamiento de los sistemas, mientras lo hacen también todas sus aplicaciones que ofrecen ya posibilidades insospechadas, desde la opción de comprar casi cualquer cosa en cualquier lugar del mundo, hasta audio y videoconferencia en tiempo real, o telecirugia robótica. Todo esto cambia las maneras de hacer Ciencia tal y como las hemos conocido hasta ahora, abriendole insondables horizontes (Glowniak, 1988)

Una de las aplicaciones que mas han popularizado el Internet, ha sido el sistema World Wide Web, entorno gráfico que facilita a los usuarios explorar la información contenida en el Internet, y que crece día a día en progresión geométrica, tanto en número como en calidad. Por ejemplo, en el campo de las Neurociencias, hay varios centenares de sitios webs con información y contenidos de validez variable, a veces muy valiosa (Bloom 1996)

Aschenbrener (1996), de la University of Nebraska Medical Center, en Omaha, USA va mas allá, cuando habla de que las Facultades y Escuelas de Medicina serán en el futuro muy diferentes de lo que han sido en el pasado por diversos motivos, entre ellos, diversos factores económicos y, tambien a causa de "the wide dispersion of information via the Internet" (la extensa dispersión de la información vía Internet). Actualmente se ofertan carreras y masters para aquellas personas que no pueden atender las clases personalmente, con el consiguiente ahorro de recursos y gastos de desplazamiento entre otros factores.

Dice Lindberg (1996), de la National Library of Medicine de Bethesda, en Maryland (USA), que el término tan en boga en la segunda mitad del siglo XIX, "la moderna librería" hoy debe ser no solo adaptada al uso de Internet, sino que el bibliotecario debe familiarizarse con el tratamiento de la información digitalizada en todas sus formas, incluídas imágenes, textos y otros elementos como el incrementado uso de las gestiones bancarias.

Entre las instituciones académicas en Alemania, la transferencia de información en Internet ha aumentado considerablemente su importancia, particularmente en lo que concierne a la cooperación internacional en educación y ciencia, hasta el punto de que algunos autores, del GSF-medis Institut fur Medizinische Informatik und Systemforschung, GSF-Forschungszentrums fur Umwelt und Gesundheit, en Oberschleissheim, consideran Internet como una "piedra miliar en el camino hacia la sociedad de la información" (Wormek A y Minkus G, 1996). Como postulan Spallek y col (1996) del Departamento de Perlodontology and Synoptic de la Escuela de Medicina y Odontología de la Faculty of Humbolt de la Universidad de Berlín (Charite) en Alemania, el uso de la comunicación electrónica en Internet crece incuestionablemente en todos los ámbitos de la vida, y predominantemente en las áreas de la Ciencia y la Investigación. La misma tendencia se puede observar en los Estados Unidos, donde la mayoria de las comunicaciones se estan estandarizando de tal manera que hasta un 95% de los contactos entre investigadores se llevan a cabo a traves del correo electrónico. Pero hay más: incluso la comunicación de ejercicios entre profesores y alumnos se está llevando a cabo de forma electrónica.

No solo hay información vía WWW. Todas las herramientas de Internet están teniendo fuerte impacto en el intercambio de información entre investigadores y clínicos, en beneficio de los pacientes. Por ejemplo, en la especialidad de Andrología, urólogos americanos (Meacham y Niederberger, 1996) han realizado pruebas acerca de la validez de ese intercambio informativo para el tratamiento de alteraciones masculinas concretas de la fertilidad. Esas pruebas consistieron en distribuir mensajes en una lista de mensajería moderada que llegaba a 27 países. Los autores consideran con satisfacción no solo las respuestas concretas, sino también el enriquecimiento intelectual de los participantes, proporcionado por los debate originados en la lista con determinados temas.

Hay campos de la Ciencia que tienen una presencia muy importante en Internet. El acceso rápido a una información bien organizada, es casi indispensable en estudios genéticos, epidemiológicos e incluso clínicos. Como señala Hager, (1997) de la Klinik fur Medizinische Rehabilitation und Geriatrie der Henriettenstiftung de Hannover, en Alemania, las redes de datos nacionales e internacionales para transferencia de información están jugando un papel cada vez mas importante en la Ciencia y en la Medicina.

Hoy en día, por ejemplo, no es concebible la investigación genética al margen de Internet. Cada día son mas las bases de datos, que se encuentran on-line en la red, a disposición de cualquiera que desee consultarlas. Por ejemplo, An y col (1988), han desarrollado el programa 3DinSight: -una base de datos relacional integrada, para investigación de estructura, función y propiedades de biomoléculas- accesible en (http://www.rtc.riken.go.jp/3DinSight.html).

La Agency for Toxic Substances and Disease Registry (ATSDR) (http://atsdr1.atsdr.cdc.gov:8080/atsdrhome.html) perteneciente al Centers for Disease Control (CDC) en Atlanta, Ga, USA, presenta una base de datos toxicológicos de fácil acceso, que sirven como guía informativa gratuita, así como imágenes estereoscópicas moleculares basadas en los sistemas RasMol o Chime (http://klaatu.oit.umass.edu/microbio/rasmol/), imágenes que pueden ser rotadas por el usuario mediante el uso de un ratón.

Lo mismo ocurre con bases de datos como GeneCards -información semiautomatizada de todos los genes humanos y sus productos, enfocada a funciones celulares y aspectos médicos- HotMolecBase - una colección de web acerca de moléculas interesantes desde el punto de vista médico. Estas dos últimas desarrolladas por The Genome Center y la Unidad de Bioinformática del Weizmann Institute of Science, en Rehovot, Israel (http://bioinfo.weizmann.ac.il/).

En casi todos los casos, estos científicos, siguiendo las mejores esencias de la tradición de la investigación, ponen a disposición de todos sus colegas este trabajo, facilitado mediante el libre acceso por Internet.

Todo esto proporciona una serie de medios de los que no es posible precindir. A modo de ejemplo, la secuencia de nucleótidos del gen YTP1 de la levadura Saccharomyces cerevisiae ha sido hallada por West y col (1996) con un trabajo de investigación realizado mediante análisis computerizado en conjunción con predicciones combinadas de varios programas on-line en el Internet. Estas fuentes de información son imprescindibles, no solo para la investigación básica, sino también para la practica clínica (Kashiwagi K y col, 1996), incluida la veterinaria (Nicholas y Harper, 1996, Nicholas, 1988).

El acceso, por parte de cualquier ser humano, a la información generada por diferentes estudios sirve como medio educativo que de otra manera sería totalmente inexistente. Las páginas web de actualización semanal producen un incremento en la información y el conocimiento por parte del público e incluso generan asociaciones virtuales entre grupos de interés común. Páginas informativas de carácter específico relacionadas con varios campos como la neurología, cardiología, enfermería, etc. se pueden encontrar en Medscape (http://www.medscape.com) o, específicamente para neurología, en la American Academy of Neurology (http://www.aan.com).

Es frecuente encontrar en la literatura especializada, trabajos de investigación que han sido desarrollados usando el Internet, de donde se extrajeron los datos epidemiológicos (Spinler y Mikhail, 1977), se reclutaron sujetos voluntarios para estudios farmacológicos (Bonson y col, 1966), se obtuvieron las muestras de análisis (West y col. 1977), o se usaron programas sofisticados de modelización para la presentación de resultados (Miller 1997).

El Internet proporciona acceso a los artículos publicados en unos 5000 diarios médicos solo por lo que respecta a las bases de datos Medline y Embase. (Bakker 1977). Como dice Vejvalka (1997), la disponibilidad de la información, y la facilidad en la comunicación que proporciona hoy en día el Internet, es un requisito previo para el trabajo científico y la investigación en muchas disciplinas. La velocidad de acceso y de recogida de datos y artículos para cualquier tipo de investigación, por medio del uso de uno de los distintos motores de búsqueda y posterior filtración por médio del sistema de preguntas (querying), proporciona al investigador una herramienta de trabajo que, hasta hace pocos años era impensable. La filosofía que se practica en los Estados Unidos es la de compartir la información con otros colegas para obtener mayor interacción, promocionando el trabajo en grupo (teamwork) para obtener resultados de alta calidad. En esencia, compartir es la forma indicada de proceder si queremos buena información que esté disponible de manera inmediata y permanente en el Internet.

Ante este panorama, no hay que perder el espíritu crítico, esencial en la investigación científica. La utilidad y fiabilidad de los procedimientos están ya siendo evaluados en foros especializados. No se trata de perder los nervios ni la serenidad. En este sentido, se están realizando evaluaciones críticas, entre otros por autores del Canadian Cochrane Network and Centre, de McMaster University, acerca de la que denominan "information revolution of unprecedented magnitude" -la revolucion informativa de magnitud sin precedentes- (Jadad y Gagliardi, 1988), que apuntan a la necesidad de mejorar la capacidad del Internet para seleccionar la información médica de calidad.

Como expone Hager (1997), los medios convencionales como libros, revistas especializadas, y especialmente el contacto interpersonal son todavía suficientes para satisfacer las necesidades de información profesional en muchos casos. Internet es un medio enriquecedor, y lo será aun más en un futuro próximo, cuando la información que contiene pueda ser seleccionada con mayor rigor por los interesados.

Evidentemente ser excelente actor, e incluso estar nominado para el tercer Oscar, no da garantía alguna de acertar en la valoración de Internet como herramienta para la Investigación Científica, quizás porque su medio de trabajo no requiere la utilización de bases de datos, fuentes de información, etc. En cambio, otras de sus ideas sí son muy propicias en este contexto. Tom Hanks manifiesta en esa misma entrevista que comentamos, a propósito de esa película bélica: "Algunas guerras son necesarias". En efecto, hay motivos para pensar que esta guerra por la difusión de las comunicaciónes, al servicio de la Cultura y de la Ciencia es una de ellas.

En conclusión, las aplicaciones que presenta Internet van a crecer indudablemente de manera vertiginosa en los próximos años. Utilizar Internet como herramienta de trabajo, compartir información e ideas, crear grupos de trabajo virtuales, investigar mediante el acceso a diferentes bases de datos y ofrecer resultados de manera permanente y actualizada en la Red de redes, es la tendencia que nos augura el futuro inminente.

 

BIBLIOGRAFIA

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